{"id":499,"date":"2017-11-29T18:45:43","date_gmt":"2017-11-29T18:45:43","guid":{"rendered":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/?p=499"},"modified":"2017-11-30T23:46:33","modified_gmt":"2017-11-30T23:46:33","slug":"camino-de-infancia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/2017\/11\/29\/camino-de-infancia\/","title":{"rendered":"Camino de infancia"},"content":{"rendered":"<p>No recuerdo cu\u00e1ndo comenc\u00e9 a tener conciencia de lo que ve\u00eda. Quiz\u00e1 fue a los cuatro a\u00f1os que es la edad de la que tenemos fragmentos m\u00e1s claros. S\u00ed, debi\u00f3 ser ah\u00ed.<\/p>\n<p>Puedo decir que tengo muchos recuerdos de mi infancia: mi primer d\u00eda en el k\u00ednder, mis cumplea\u00f1os, navidades y por sobre todo <strong>cuando viajaba con mi familia.<\/strong> De los viajes tengo un bagaje de recuerdos, pero indudablemente los m\u00e1s queridos son <strong>los que hac\u00edamos hacia Argentina<\/strong>. Casi todo el camino intentaba mantenerme despierta, porque por m\u00e1s que ya me conociera todo el paisaje, no quer\u00eda perderme de ning\u00fan detalle.<\/p>\n<p>La <a href=\"https:\/\/www.google.com.ar\/maps\/place\/Embalse+de+Piedra+del+%C3%81guila,+R%C3%ADo+Negro\/@-40.0320397,-71.5467984,7.75z\/data=!4m5!3m4!1s0x960fb4f9d2c5cbe1:0x74ea566028b22b29!8m2!3d-40.190278!4d-69.991389\">represa de Piedra del \u00c1guila<\/a> era una de mis favoritas. El agua azulada bordeada por mont\u00edculos de tierra seca y pasto, que a lo lejos y con mala vista, podr\u00edas llegar a pensar que eran corderos. Me gustaba esa ambig\u00fcedad de La Pampa: la tierra \u00e1spera y un lago majestuoso que cada a\u00f1o crec\u00eda m\u00e1s. Conforme la ruta iba pasando, la vista del agua iba desapareciendo y as\u00ed el sue\u00f1o tambi\u00e9n me iba venciendo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-500 aligncenter\" src=\"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2017\/11\/aguaviva-300x226.jpg\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"305\" srcset=\"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2017\/11\/aguaviva-300x226.jpg 300w, http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2017\/11\/aguaviva.jpg 592w\" sizes=\"auto, (max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Represa de Piedra del \u00c1guila. Puente del cruce hacia Neuqu\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p>Siempre despertaba cuando ya est\u00e1bamos en <a href=\"https:\/\/www.google.com.ar\/maps\/place\/Neuquen\/@-39.3254754,-69.7578629,8.75z\/data=!4m5!3m4!1s0x960a330f88ba0931:0x1f17e6a0d88e1041!8m2!3d-38.9576!4d-68.1052\">Neuqu\u00e9n<\/a>. Quiz\u00e1 eran<strong> las luces de la multitrocha<\/strong> las que lograban sacarme del sue\u00f1o y que en la noche brillaban como luci\u00e9rnagas gigantes. De ni\u00f1a amaba ese espect\u00e1culo. La cantidad de autos que iban y ven\u00edan, los sem\u00e1foros, las diferentes pistas \u2013porque en el pueblo desde el que ven\u00eda de Chile hab\u00eda poco y nada de eso\u2013, en fin, todo aquello que bajo la rutina a nadie asombrar\u00eda. Me pegaba a la ventana y me dec\u00eda que cuando grande yo iba a manejar por ah\u00ed.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-501 aligncenter\" src=\"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2017\/11\/aguaviva2-300x174.jpg\" alt=\"\" width=\"406\" height=\"236\" srcset=\"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2017\/11\/aguaviva2-300x174.jpg 300w, http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2017\/11\/aguaviva2-768x445.jpg 768w, http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2017\/11\/aguaviva2.jpg 889w\" sizes=\"auto, (max-width: 406px) 100vw, 406px\" \/><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Unos minutos m\u00e1s y lleg\u00e1bamos a mi otro lugar favorito: <strong>el puente de Neuqu\u00e9n<\/strong>. Hasta esa edad no hab\u00eda visto una construcci\u00f3n que me asombrara tanto como ese puente. Me quedaba pasmada, y seg\u00fan lo que recuerdo, incluso <strong>sonre\u00eda mientras miraba los imponentes arcos de cemento<\/strong>.<\/p>\n<p>Mis ojos se desviaban hacia arriba, donde alguien hab\u00eda hecho grafitis y escrito palabras que ya se desvanecieron en mi memoria. \u00bfC\u00f3mo alguien pudo llegar hasta ah\u00ed? Era lo que todas las veces me preguntaba en silencio. Imaginaba que con una escalera gigante, aunque tampoco sab\u00eda si exist\u00eda una lo suficientemente alta. Despu\u00e9s ven\u00eda el peaje y mi mam\u00e1 ya se aprontaba a buscar las monedas justas para pagar.<\/p>\n<p>Alcanz\u00e1bamos a salir de ah\u00ed y ven\u00eda la misma pregunta de todos los viajes: \u00bfPor <a href=\"https:\/\/www.google.com.ar\/maps\/place\/RP65,+Cipolletti,+R%C3%ADo+Negro\/@-38.9412602,-67.9887901,12.25z\/data=!4m5!3m4!1s0x960a2266ed6f9e7d:0x9d792921541842a9!8m2!3d-38.943418!4d-67.9904969\">Ruta Chica<\/a> o por <a href=\"https:\/\/www.google.com.ar\/maps\/place\/RN22,+Cipolletti,+R%C3%ADo+Negro\/@-38.9565177,-68.0002954,11.5z\/data=!4m5!3m4!1s0x95e47494faaba67d:0x993333cdcd77794!8m2!3d-38.9468438!4d-68.002856\">Ruta 22<\/a>?<\/p>\n<p>\u2013Vamos por ruta chica que hay menos autos\u2013dec\u00eda mi pap\u00e1.<\/p>\n<p>\u2013No, prefiero por la 22, que aunque van m\u00e1s camiones est\u00e1 iluminada. Es muy tarde y est\u00e1 muy oscuro para ir por la Chica.<\/p>\n<p>Y ese era todo el debate. Mi pap\u00e1 tomaba hacia la 22 y yo por dentro me alegraba. Porque como precisamente hab\u00eda dicho mi mam\u00e1, esa ruta estaba iluminada y yo iba a poder seguir mirando.<\/p>\n<p>Aparec\u00edan<strong> los \u00e1lamos<\/strong>, fierros protectores de los frutales de las chacras. Al auto entraba el olor a manzana y yo sent\u00eda que estaba nuevamente en ese lugar querido. Las im\u00e1genes pasaban r\u00e1pidamente y las filas de manzanos, tan perfectos unos al lado de otros, compon\u00edan una franja infinita. De pronto nos acerc\u00e1bamos a alg\u00fan cami\u00f3n y mi mam\u00e1 sin decirlo se tensaba. Cuando ya no se conten\u00eda (algo tan usual en ella), le dec\u00eda a mi pap\u00e1 que lo adelantara cuando pudiera porque <strong>no le gustaba ir detr\u00e1s de los camiones<\/strong>. Y en un par de segundos as\u00ed era.<\/p>\n<p>Unos tramos m\u00e1s y mi pap\u00e1 se sal\u00eda hacia la banquina, listo para entrar en <a href=\"https:\/\/www.google.com.ar\/maps\/place\/Allen,+R%C3%ADo+Negro\/@-38.9985609,-67.9434947,11.25z\/data=!4m5!3m4!1s0x960a233863460b8f:0x2951115ec4474294!8m2!3d-38.976285!4d-67.8297076\">Allen<\/a>, el pueblo al que \u00edbamos de visita. Yo siempre record\u00e9 que en el inicio del cruce <strong>hab\u00eda un arco que dec\u00eda \u201cAllen\u201d<\/strong>, pero a todos quienes les he preguntado, y que viven ah\u00ed, me han dicho que no es as\u00ed. Puede ser que lo llegu\u00e9 a imaginar y que mi memoria me est\u00e1 jugando una mala pasada o puede ser que ellos no se acuerdan bien.<\/p>\n<p>Al tomar el nuevo camino ya puedo decir que no ten\u00eda una clara noci\u00f3n de lo que ocurr\u00eda. Las vueltas me confund\u00edan y s\u00f3lo percib\u00eda que hab\u00edamos entrado a la chacra a la que nos dirig\u00edamos. Sab\u00eda que el viaje por la ruta ya estaba acabando y que no hab\u00eda necesidad de seguir despierta. El cansancio me iba ganando y Morfeo me tironeaba para acunarme. Un par de pesta\u00f1eos y ca\u00eda dormida, con todas las im\u00e1genes que se arremolinaban en mi cabeza y que me har\u00edan viajar hacia un nuevo lugar.<\/p>\n<p><strong>Por Carol Ail\u00edn Ortiz<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No recuerdo cu\u00e1ndo comenc\u00e9 a tener conciencia de lo que ve\u00eda. Quiz\u00e1 fue a los cuatro a\u00f1os que es la edad de la que tenemos fragmentos m\u00e1s claros. S\u00ed, debi\u00f3 ser ah\u00ed. 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