{"id":439,"date":"2017-11-28T16:45:18","date_gmt":"2017-11-28T16:45:18","guid":{"rendered":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/?p=439"},"modified":"2017-11-29T18:03:06","modified_gmt":"2017-11-29T18:03:06","slug":"la-ruta-del-hombre","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/2017\/11\/28\/la-ruta-del-hombre\/","title":{"rendered":"La ruta del hombre"},"content":{"rendered":"<p>Yo, hombre de ruta, sujeto que me encuentro perfectamente circulando cotidianamente en la Ruta Nacional 22 y que, sin pausas, mis viajes hacen eco en la historia de los viajeros empedernidos y de los constantes carteles y los interminables pozos ajetreados que perfectamente han dise\u00f1ados los dioses de la ruta, que he memorizado d\u00eda tras d\u00eda; me imagino que <strong>las vidas de las pr\u00f3ximas generaciones ser\u00e1n totalmente diferentes<\/strong>, puesto que ahora la vieja carretera est\u00e1 camino hacer una autopista.<\/p>\n<p><strong>Los viajes est\u00e1n a punto de cambiar<\/strong> y ya no ser\u00e1n esos recorridos que hacemos nosotros, pobladores del Alto Valle y de veh\u00edculos circulando por doquier.<\/p>\n<p>Porque nosotros, hombres de rutas, nos hemos acostumbrados a una ruta peque\u00f1a, de innumerables accidentes. A la oscuridad de sus caminos. Y a todos esos cruces abominable que se encuentran en su recorrido, la taca\u00f1er\u00eda de los constructores, dise\u00f1adores, y los digestos municipales que han amontonado sobre nuestras ruedas.<\/p>\n<p>En cambio, las pr\u00f3ximas generaciones\u2026<\/p>\n<p>Gozar\u00e1n de<strong> una autopista<\/strong>, que seg\u00fan dicen, ser\u00e1 un placer recorrerla, quisiera estar vivo para poder transitarla. Si, al paso que van, quiz\u00e1s hasta me haya recibido y encuentre un trabajo en mi ciudad que ya no me demande viajar por esa \u201cruleta rusa 22\u201d.<\/p>\n<p>Pero para serles franco, yo <strong>me he enamorado de sus defectos<\/strong>. Qui\u00e9n sabe por qu\u00e9, o cu\u00e1ndo sucedi\u00f3, en qu\u00e9 momento de mi vida comenc\u00e9 a tomarle cari\u00f1o a sus carteles oxidados, con esos conductores siempre apurados e imprudentes que osan recorrerla, a los pozos bien definidos y sus embotellamientos a mitad de la ma\u00f1ana y de la tarde.<\/p>\n<p>Uno va por la 22, recorre sus km con amor, con pasi\u00f3n, con miedo y por qu\u00e9 no, tambi\u00e9n <strong>con valent\u00eda<\/strong>. A veces me toca transitarla acompa\u00f1ado. Otras veces solo. Sin que nadie me empuje. Hay c\u00edrculos de papanatas circulando, pero no vigilantes que monitoreando constantemente sus pasos.<\/p>\n<p>Se puede pensar que entre la ruta y yo, hay un s\u00edndrome de Estocolmo. Porque a pesar de todos los accidentes, de sus viajes interminables, de las horas perdidas, de calores y fr\u00edos, dependiendo la estaci\u00f3n, de haber sufrido tantas cosas; yo, me sigo definiendo como <strong>\u201cun hombre de ruta\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Por Carlos Maica<br \/>\n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo, hombre de ruta, sujeto que me encuentro perfectamente circulando cotidianamente en la Ruta Nacional 22 y que, sin pausas, mis viajes hacen eco en la historia de los viajeros empedernidos y de los constantes carteles y los interminables pozos ajetreados que perfectamente han dise\u00f1ados los dioses de la ruta, que he memorizado d\u00eda tras&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":495,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-439","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-aguafuertes"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2017\/11\/puente-viejo.jpeg","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=439"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/439\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":466,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/439\/revisions\/466"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/media\/495"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}