{"id":418,"date":"2017-11-27T19:26:53","date_gmt":"2017-11-27T19:26:53","guid":{"rendered":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/?p=418"},"modified":"2017-11-29T17:44:08","modified_gmt":"2017-11-29T17:44:08","slug":"el-koko-y-la-22-una-combinacion-fatal","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/2017\/11\/27\/el-koko-y-la-22-una-combinacion-fatal\/","title":{"rendered":"El KoKo y la 22 una combinaci\u00f3n fatal"},"content":{"rendered":"<p>La aventura de ir y venir en el colectivo <a href=\"https:\/\/www.empresakoko.com.ar\/\">KoKo<\/a> es algo que no se puede contar f\u00e1cilmente. Ya que es <strong>una odisea que hay que vivirla para contarla<\/strong>.<\/p>\n<p>La vida dentro del KoKo es depende la hora, el lugar, si vas parado o sentado, depende del chofer, de los pasajeros, si vas s\u00f3lo o acompa\u00f1ado. Y lo m\u00e1s importante,<strong> depende de la ruta que tome<\/strong> para llegar a destino.<\/p>\n<p>El viaje <a href=\"https:\/\/www.google.com.ar\/maps\/dir\/Neuquen,+Neuqu%C3%A9n\/Gral.+Roca,+R%C3%ADo+Negro\/@-38.9931458,-67.980879,11z\/data=!3m1!4b1!4m14!4m13!1m5!1m1!1s0x960a330f88ba0931:0x1f17e6a0d88e1041!2m2!1d-68.1052!2d-38.9576!1m5!1m1!1s0x960a1ce240513f5b:0x9aee81bb607eb50!2m2!1d-67.5892227!2d-39.032803!3e3\">a Roca desde Neuqu\u00e9n<\/a> es algo dif\u00edcil de manejar, tanto para los pasajeros como para los choferes. La Ruta Nacional 22 no es algo f\u00e1cil de maniobrar. Lleva tiempo conocer sus ma\u00f1as y tambi\u00e9n las ma\u00f1as de los conductores que la transitan todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>Muchos de los choferes se quejan de la inestabilidad que presenta la Ruta 22 y de los automovilistas, ya que la mayor\u00eda produce malas maniobras o circula a altas velocidades sin importar lo que puede llegar a pasar.<\/p>\n<p>Pero muchas veces, los mismos choferes son los que hacen a un lado estos problemas y manejan. Manejan de la misma forma que los conductores de los que ellos se quejan. Manejan como si fueran solos en una v\u00eda f\u00e1cil de transitar, <strong>olvidando el ganado que va atr\u00e1s: los pasajeros<\/strong>. S\u00ed, los pasajeros son los que sufren est\u00e1s decisiones de ir por la 22 a todo lo que da el Mercedes Benz.<\/p>\n<p>Por un lado, los que est\u00e1n sentados e intentan dormir, por otro, los que est\u00e1n parados y van haciendo equilibrio para no caerse. Y que a la vez sufren algunos momentos desesperantes como por ejemplo ver todo el trayecto que hace el colectivo cuando quiere pasar un veh\u00edculo. Mientras sent\u00eds que cada vez ten\u00e9s el auto de enfrente m\u00e1s cerca.<\/p>\n<p>Otra de las maneras de vivir la aventura arriba de un KoKo sobre la Ruta 22 es <strong>subirte en horas pico<\/strong> y tardar m\u00e1s de lo normal en llegar a tu destino. Sum\u00e1ndole los cortes de ruta en la 22 o en el puente, que no son un detalle menor.<\/p>\n<p><strong>Muchas cosas pasan dentro del Koko<\/strong> que circula todos los d\u00edas por la 22. Desde un chofer loco apurado hasta un pasajero que vomita. O si no que alguien robe y tengas que ir a la comisar\u00eda a que reciben a todos los pasajeros del colectivo.<\/p>\n<p>Estas y muchas m\u00e1s son las experiencias del colectivo y de la ruta 22 que tranquilamente har\u00edan un libro. Pozos que te hacen saltar o desv\u00edos que te hacen tardar. Roces con veh\u00edculos que dejan sin respirar y choferes que te hacen enojar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La aventura de ir y venir en el colectivo KoKo es algo que no se puede contar f\u00e1cilmente. Ya que es una odisea que hay que vivirla para contarla. La vida dentro del KoKo es depende la hora, el lugar, si vas parado o sentado, depende del chofer, de los pasajeros, si vas s\u00f3lo o&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":419,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-418","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-aguafuertes"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2017\/11\/Ko-Ko.jpg","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=418"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":493,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/418\/revisions\/493"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/media\/419"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/medialabpatagonia.org\/ruta22rn\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}